Qué de positivo y qué de negativo

Multitud de consecuencias positivas se derivan de esta práctica como decrecer y controlar el estrés y la ansiedad, mejora problemas graves de insomnio, protege el cerebro, acrecienta la capacidad de concentración, desarrolla la inteligencia emocional, mejora las relaciones interpersonales, favorece la creatividad y mejora la memoria de trabajo.
Pero cierto es también que publicaciones científicas señalan posibles riesgos y contradicciones de esta técnica como pueden ser la aparición de dificultades psicológicas, cuadros psicóticos, alteraciones psicopatológicas o incluso suicidios.

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